Viaje de estudios a Escocia

    Era principios del curso 2008-09 en la Escuela de Idiomas de Luarca cuando Javier, nuestro “English teacher”, nos propuso hacer un viajecito en Semana Santa a USA, más concretamente a la ciudad de New York. Como en principio sería el último año en la Escuela nos hacía mucha ilusión a todos viajar juntos. Pero después de varias semanas esperando que nos comentara algo al respecto…..puffff!!!! nos dijo lo que realmente esperábamos: que el precio era excesivo para nuestros bolsillos, así que ….. se abandonó la idea de USA, pero nos picaba tanto el gusanillo de viajar que decidimos hacer un viaje más cerquita.
 
    No sé aún cómo me metí yo a organizar el viaje, quizás porque era el que más ganas tenía de irse. Inicialmente éramos 14 personas las interesadas en hacer un viaje, pero por diferentes motivos la gente se fue descolgando hasta quedar 10: Almudena, Carla, Elí, Lupe, Marisa, Merce, Paz, Sonia, Vicky y yo. Habíamos hablado de irnos a Irlanda, de ir a Londres, de Escocia,…. al final decidimos irnos una semanita a Escocia. Como Sonia y Marisa no podían ir en Semana Santa, decidimos retrasar el viaje hasta el 29 de abril, y así también se suponían que íbamos a encontrar mejor tiempo; pero es que además, sin querer, nos encontramos que durante  nuestra estancia se celebraba el Festival de Beltane, había un festival de whisky en las Highlands, el tiempo acompañó,….
 
    Para que la cosa pareciera que iba en serio hice que cada uno pagara 200 € para coger los billetes del avión, hacer los “bookings”, ….. Para ahorrarnos algo de pasta sólo facturamos 3 maletas para 9 personas, Marisa iba a parte. El avión fue lo primero en reservar y después el alojamiento, 3 noches en el hotelillo “Osbourne” en Edimburgo y 2 noches en B&B en Grantown-on-Spey y Fort William. Ya se respiraba otro ambiente, ya no había incertidumbre sobre si iba a ver o no viaje, los días pasaban lentamente,…. mientras, yo me dedicaba a practicar inglés escrito con los propietarios de los B&Bs…..me costó un huevo encontrar alojamiento, escribí a al menos 50 B&Bs, pero al final lo conseguí. Todos estábamos entusiasmados, pero unos lo demostraban más que otros; a continuación “copio y pego” un correo que me envió Almudena, me partí de risa y lo sigo haciendo cada vez que lo leo:
 
“Muy güenas!!!!!! ke tal?

Una cosina, cuantos vamos al final?
Es que una, who ( non-defining relative ) is muy azoting pues ya me puse a look pa alquilar a people carrier ( usease la manavalumen de toda la vida, pero sin los malacatones porque sino sería a people carrier with peaches).
Bueno, pues eso que te paso algunos precios a ver que opinas.

Europcar: 480 €bros from 29/04/09 to 04/05/09 ( pongo el 4 porque a la hora que nos piramos tá todo chapao, asín que igual tenemos que devolverlo el día anterior a última hora)

Easy car ( colegas de Easy jet): Estos me dicen que no es available to rent this car in these dates. Habrá que probar en otro momento pa ver si available.

Hertz: Me dice que “This vehicle cannot be booked online. Please call to complete your reservation”. Osea que el que mejor nota saque en speaking puede llamar to book it.

Luego estuve mirando otros que no los conocía ni sus padres, no es que no me fie pero mi opinión es que mejor una empresa reconocida que siempre tendrá más oficinas diseminadas por ahí ( por si we are being in trouble or we have problems )que una que no tiene ni razón social.
Bueno, esa ye mi opinión pero hay que hablarlo y lo que diga la mayoria.

Venga, pues voy a seguir working que sino dentro de ná voy a ser an unemployed.

Besos,

Almu”

 
     El 29 de abril nos fuimos y el 5 de mayo regresamos,  fueron unos días de convivencia inolvidable, lo pasamos genial, practicamos inglés (por lo menos cuando pediamos “ten pints of beer” o “ten whiskies” y el camarero se quedaba con cara de pijo porque  no daba crédito a lo que estaba oyendo: “ten?”), pero sobre todo, lo que más valoro del viaje es que me fui con unos buenos compañeros y regresé con unos amigos.
 
Diario de un viaje:
 
29 de abril – El avión a Londres salía a las 15:00 horas, por lo que no nos dimos un madrugón. Salimos de Luarca en dos coches: en el de Vicky y en el de Merce, Elí iba por su cuenta desde Oviedo. En el aeropueto dejamos los coches en zona “V.I.P.” por la “face” y sin pagar un duro. Era la primera vez que volaban Carla y Vicky, pero todo les fue bien, le fue peor a Almudena, que ni con colocón de tranquilizantes se calmaba. Llegamos a Edimburgo a las 20:30 horas tras hacer escala en Londres, cogimos un bus hasta el centro de la ciudad donde nos esperaba Luis, un buen amigo mío que nos acompañó todos los días de nuestra estancia en Edimburgo. Paseito con maletas hasta el hotel, donde nos hicieron pagar por adelantado antes de ver las habitaciones. Había que ir tirando migas de pan para encontrar el camino de vuelta ¡vaya laberinto!. Habitaciones para todos los gustos, unas con olores, otras con problemas de presión en la ducha, ventanas que no abren y otras que no cierran,…. pero por el precio que pagamos sabiamos que no iba a ser el Hilton. Tras un rápido aseo nos fuimos a tomar una cerveza al Pub “Jekyll & Hyde” y cenamos a medianoche en un McDonalds. Recogimos pronto porque estábamos cansados.
 
30 de abrilMarisa madrugó para ver ciervos en Cupar, los demás fuimos de turismo por la ciudad. Subida de montón de escalones en el Monumento de Scott, aunque mereció la pena, ¡¡¡¡vistas asombrosas!!!!!. Tras un paseo por la Royal Mile visitamos una fábrica de tartán. Comimos los 10 + Luis en el Pub Frankenstein, con bajada del mostruo incluida. Luego fuimos al Mary King´s Close, increible, de lo mejor que vimos: nadie hubiese imaginado que bajo la Royal Mile hubiera “la única calle de Edimburgo donde nunca llueve”. Cenamos de forma ligera y nos fuimos al Festival de Beltane en Calton Hill, muy cerca del hotel. Del festival no vimos gran cosa para el tiempo que estuvimos esperando, pero lo que vimos estuvo bien: miles de personas contemplando como unos pocos, que o bien iban ventidos con túnicas raras o bien iban semidesnudos, corrian de un lado para otro para celebrar la llegada del buen tiempo y la época de procreación. ¡Vaya! ¡una bacanal en toda regla!. Nos fuimos de allí sobre la medianoche, unos se fueron al hotel y otros seguimos de marcha…..pero nos metimos en la boca del lobo….por lo menos Elí y yo, ya que entramos en el primer pub que vimos abierto, que resultó ser de gays. Creo que al vernos con cuatro chicas se cortaron de tirarnos los tejos, jejejeje. A la 01:00 cerraron y nos metimos en el bareto-karaoke de al lado, pero tenía más “ambiente” que el anterior, aún así lo pasamos genial, cantamos (leyendo las pantallas), reimos y bailamos, incluso subimos a la gogotera.
 
1 de mayo Por la mañana fuimos de visita al Castillo de Edimburgo, estaba frio y hacía viento, y los auriculares se hacían imprescindibles para calentar las orejas. Es muy chulo, pero el frio hacía que no nos parásemos mucho a escuchar las guías (en inglés para la mayoría). A la salida nos despistamos los unos de los otros y acabamos separándonos. Para comer quedamos Carla, Sonia, Lupe, Almudena y yo con Luis (no tuvo suerte con la madrileña la noche anterior); nos fuimos al “Elephant house cafe” lugar de peregrinaje obligatorio para los fans de Harry Potter, ya que fue ahí donde J. K. Rowling escribió su primera novela del mago gafotas. Carla y yo probamos los “deliciosos” Hagis y Lupe se dio un banquete de puré de nabos por 1 £, jua jua jua Sonrisa. Luego me fui con Luis, compré un coche de Scalextric con el volante a la derecha para Paz, caminé un montón y finalmente quedé con Paz, Vicky y Elí en Calton Hill. Sacamos unas fotos, pero para las que quería yo era demasiado pronto. Edimburgo de noche y desde ese lugar es una gozada. Mientras esperaba a que se hiciese de noche fuimos a tomar algo al Pub “Barony” donde Luis nos hizo una cata de whiskys de diferentes puntos de Escocia: muy instructivo. Cuando fue lo suficientemente de noche, subí de nuevo a Calton Hill con Almudena, Sonia, Lupe, Vicky y Carla. Las vistas fueron un regalo para los ojos. Mientras tanto, Luis estaba ofreciendo otro “regalo” para los oídos de los que se quedaron en el Pub, contando su sueño erótico con Shakira y el whisky. Cenamos, después de muchas dudas y paseos, en un restaurante Indio. Paz se fue sin cenar, yo creí que se había mosqueado, pero es que la pobre estaba chunga del estómago y la comida picante podía ser una bomba, aunque luego comprobamos que estaba muy rica. Justo en frente del restaurante estaban los bares gays de la noche anterior, y como no teniamos ganas de caminar mucho para encontrar lugares nuevos….volvimos a entrar. Pero los viernes deben ser los días más gays de la semana en Edimburgo: se veían tios comiéndose la boca y metiéndose mano por todas las esquinas, repugnante Triste, y cuando estábamos bailando en círculo se nos plantan dos lesbianas (bibianas para la abuela de Almu) a besarse y meterse mano, estimulante Lengua fuera. Tardamos poco en irnos, al día siguiente madrugábamos y nos esperaba una largo viaje.
 
2 de mayoSonia y Carla madrugaron para ver el “Parlamento”; gran edificio donde los haya. Tras hacer las maletas nos dirigimos caminando a recoger los coches de alquiler. Había reservado dos coches tipo C5 o similar pero nos entregados un par de Opel (Vauxhall) Insignia preciosos. El mio, manual, y el de Merce, automático. Era la primera vez que conduciamos por la izquierda con el volante a la derecha y al principio fue un poco complicado: instintivamente circulas muy pegado al borde izquierdo, y eso es peligroso para los retrovisores ¿verdad Merce?. Abandonamos una de las ciudades más bonitas que he conocido en mi vida y llegamos a un bonito pueblo de nombre impronunciable llamado Pitlochry. Comimos los famosos “fish and chips”, que no es otra cosa que “pescao rebozao con patatines frites” de toda la vida y después nos fuimos a la “Destilería (legal) Más Pequeña de Escocia”, donde nos enseñaron cómo hacen su bebida nacional. A mi no me gusta el whisky, pero venden una mermelada al whisky que está de muerte. Cuando acabamos la visita tiramos directos al Loch Ness; la carretera es buena, tenemos fotos kilómetro a kilómetro del recorrido para constatarlo ¿eh, Vicky?. Para ir al lago hay que pasar por Inverness, donde dimos más vueltas que peonzas porque no encontrábamos un indicador que dijera “Por aquí al lago del bicho”. Había un chaval currando de señalista en la carretera que nos miró con cara de asombro (cara de pijo) cuando le pedí que me advirtiera, en una intersección, si venía algún coche de la izquierda….el pijo era yo (y los que iban conmigo) por no darnos cuenta de que por la izquierda no podían venir coches, que allí conducen al revés. Cuando llegamos al lago, el Centro de Interpretación estaba cerrado, pero no nos importó demasiado (o se disimuló muy bien). Las vistas son una pasada y la tarde soleada. Cogimos de nuevo los coches y nos fuimos a Grantown-on-Spey, donde teniamos los B&B. Por el camino vimos conejos silvestres, vacas de las Highlands, corzos,…. Cuando llegamos era casi de noche y cada grupo se fue a su respectivo B&B para prepararse para salir, menos Lupe con problemas estomacales. Creo que se curó rápidamente gracias a la paliza que le dio la señora de la casa. Las “nenas” fueron por su cuenta y el resto fuimos a cenar a lo warripeich en un Fish&Chips: hamburguers, pizzas,…. Íbamos a entrar en un Pub que prometía con música en directo, pero un borrachurcias nos increpó, dijo algo de “fucking……” y nos largamos de allí. Encontramos otro sitio abierto: “The Royal British Legion”. También había música en directo, pero la mayoría de los asistentes nos duplicaban la edad.  A la entrada vendían unas rifas a 50 “pences” para sortear unos lotes de whisky; compramos dos cada uno. El local era grande, con pista de baile, mesas y butacas alrededor y una gran barra, habría unas 100 personas. Había gente de nuestra edad, pero debían ser los hijos o nietos de los que frecuentaban el lugar: el equivalente en España sería el Hogar del Jubilado el día de puertas abiertas. Había un tio que cantaba y tocaba la guitarra y bailamos un montón. Hicimos “amistad” con las ancianas de la mesa de al lado, las cuales regresaban a la mesa entre canción y canción a echar un trago….de cerveza o whisky, por supuesto. Una de ellas me raptó durante unos minutos para bailar un agarrado, pero que muy agarrado. Era la más anciana de todos los presentes, menos de 80 años no tenía ¡pero cómo se apretaba contra mi!. Yo le pedía auxilio a Marisa, pero ella se partía de risa mientras me sacaba fotos (me las pagarás). Llegó la medianoche, encendieron las luces y comenzó el sorteo de 5 botellas de whisky, y la primera y mejor fue para……….Almudena!!!!!!!. Dios!!!!!! Qué risa!!!!! No nos lo podiamos creer. La segunda botellas se fue para un autóctono de allí, pero la tercera botella…….para Elí!!!!!!!! No sé, pero alguna mirada asesina nos echaron fijo. Al poco tiempo cerraron y nos fuimos a dormir ¡qué pasada de alojamientos! ¡qué desayunos!
 
3 de mayo Marisa se quedó en Avimore para ver renos en el parque de Cairgorn, donde en media hora dijo que había hecho sol, llovido y nevado ¿será verdad que el clima de Escocia es variable? Quedamos de vernos en Stirling al día siguiente. Los demás proseguimos camino hacia Fort William. Por un error de coordinación, Merce se desvió antes de que pudieramos percatarnos por dónde se había metido, y estuvimos casi todo el viaje sin vernos. Nosotros dimos más vueltas que tontos, de hecho nuestro coche hizo unas 40 millas más que el suyo. Al “perdernos” tuvimos la oportunidad de conocer un lago que está en el quinto coño y donde había una familia de escoceses pescando. Cuando ya nos ubicamos, cogimos la carretera que conducía al Castillo de Eilean Donan. Paramos a comer en un bar de carretera donde tuvimos espectáculo: tio tocando acordeón, otro cantando y perrito aullando. Cuando llegamos al Castillo de Eilean Donan, el otro grupo se iba a la Isla de Skye. El castillo es muy bonito, pero los guías son la bomba, por lo menos el que nos enseñó primero las piernas y luego el culo, jejejejeje. Finalmente son encontramos todos en la isla de Skye, dimos la vuelta y tomamos dirección Fort William. Por el camino hacía un frio de la leche, 5º C, pero aún así tuvimos el humor suficiente como para bajar del coche y hacer fotos (se nota que estamos en la era de las cámaras digitales y no gastamos carrete). Encontramos los B&B bastante rápido, la zona estaba un poco desangelada pero no nos importó demasiado. Yo compartí B&B con Elí, las inseparables y Lupe, y tuvimos una más que fria bienvenida por el dueño de la casa. Toda la cordialidad que habiamos recibido en todas partes estaba totalmente ausente en el B&B Balcarres. ¡Es que hasta nos dijo que teniamos que llegar antes de medianoche! ¡Y un huevo! ¡Qué somos españoles y tenemos nuestras costumbres!!!!!! Al final llegamos a la una, no sin antes habérselo advertido para que nos dejara la puerta abierta. Fuimos a comer a un restaurante donde el 60 % o más de los clientes eran españoles…..y es que había una competición de trial y unos cuantos compatriotas estaban cenando allí. Tras cenar fuimos al único chiringo que parecía abierto. No estaba mal y tenía karaoke, pero lo mejor es que era un pub heterosexual, o al menos los tios no se metían mano delante de nosotros. Como era la última noche que podiamos salir de farra nos bebimos unos güisquis y pedimos cantar la canciónde “La Bamba” ¡con subtítulos en portugués! Yo, como no me oía, berraba cada vez más. Espero que no fuese el motivo de que cerraran el bar a continuación. Fue un show, casi todos los compis cantando “La Bamba” para “practicar” nuestro inglés, jua jua jua . Bueno, la que no se reía tanto era Almudena, que casi le salto un diente con el micro. En aquel chiringo conocimos a un tio que se hacía llamar McNolo. Un heavy de Pontevedra que llevaba 10 años trabajando de taxista en el pueblo. Después de que cerráramos ese pub nos fuimos a otro, pero como había gente haciendo cola para entrar decidimos irnos a dormir.
 
4 de mayoPor fin vimos contento al señor del B&B ¿sería porque nos íbamos? Amaneció lloviendo y así estuvo hasta media tarde. De camino a Stirling, donde habiamos quedado con Marisa, fuimos a ver el bonito castillo Stalker y más tarde paramos varias veces a ver los bonitos paisajes de Glencoe. Estuvimos retenidos un montón por culpa de un accidente (y es que ¿a quién se le ocurre conducir por la izquierda?). Llegamos a Stirling a la hora de comer (si teniamos hambre y comiamos, era la hora de comer), nos reunimos con Marisa, que llevaba un par de horas esperando. Después de comer unos querían ir al Castillo, otros al Monumento de William Wallace,…… y entre indecisión e indecision……nos cerraron todo. ¡La cara que se nos quedó, cuando tras subir todo el monte donde está el Monumento de héroe local, lo encontramos cerrado!. Yo estaba de mala leche…..con nadie en particular…..conmigo mismo: mucho coche, mucho cansancio, dejar las compras para Nieves para última hora, encontrar todo cerrado el último día,…. Yo ya tenía ganas de ir al aeropuerto, entregar los coches y relajar un poco, pero la mayoría quería seguir conociendo sitios de última hora. Yo ya no podía más y para más inri, un pedazo de cabrón se me baja del coche, se dirige al mio, intenta abrir la puerta y me amenaza con llamar a la policía; y todo por meter la marcha por equivocación en un semáforo (él estaba detrás, aunque luego me adelantó para hacer la pirula), claro, él debió acojonar…..pero más hubiera acojonado si le hubiésemos dicho “¡Meretérica! ¡Al suelo, cabrón!”. Los escoceses suelen ser muy afables, pero este mamón debía tener raices en Inglaterra. Después de vagabundear por la zona próxima al aeropuerto nos fuimos a un pueblín a la orilla de la ría de Forth, desde donde se veía de lujo el famoso puente del ferrocarril. Después de tomarnos algo en un pub, una pareja nos indicó o más bien nos acompañó, hasta el lugar donde estaba indicada la salida hacia el aeropuerto. En un pis pas llegamos, dejamos los coches; Marisa casi se deja el teléfono móvil en uno de ellos, como si haberse olvidado, y después “no encontrado” una cazadora en el Hotel de Edinburgo no hubiese sido suficiente.
Al poco de llegar a la terminal del aeropuerto llegó Luis, el hombre quería darle un último adiós a…. su amigo de Gijón?  je je je. Nos regaló a cada uno de nosotros una lata de hagis y tomamos un cafetín. El hombre añora un contacto humano más cercano, a sus amigos de siempre, la sidra,…. y todo lo que aquí tenemos, y estoy seguro de que cuando se fue en el autobús que le llevó de vuelta a Edinburgo estuvo un buen rato pensando en nosotros y en lo afortunados que éramos por volver a casa. La verdad es que con personas así da gusto estar: una persona que se preocupa por los demás, atento, simpático, con un toque infantil….. un buen amigo. Te echo de menos, tio.
 
 
 5 de mayo El avión nos salía a las 06:30 horas, por lo que coger un hotel era tontería y por eso decidimos pasar la última noche en el aeropuerto. Para que las horas pasaran lo más rápido posible, paseamos, hablamos, pero sobre todo jugamos a las cartas y reimos. Cuando abrieron el pase a la zona de embarque me quedé frito en un banco. No me enteré de nada durante un buen rato. Me desperté justo para subir al avión que nos llevaba a Londres y sentarme. Me dormí en el despegue. En Londres estuvimos unas tres horas y nos dio tiempo a desayunar y hacer mis compras, Sonia me echó una pequeña mano. Cuando pasamos por los scaners nos pitó a la mayoría, porque muchos de nosotros llevábamos los botes de hagis en el equipaje de mano. Les deciamos que eran hagis, la comida típica de Escocia….pero estos babayos no se enteraban “¿Escocia? ¿comida típica?”. El segurata se fue a consultar con un supervisor que por dónde caía Escocia, o si tenía comida típica , o si los ingredientes del bote podían ser algún precursor de explosivos o algo así. Lo que si sé es que uno de mis botes viajó por todo el aeropuerto. Menos mal que no era la vaselina que encontraron en el bolso de mano de M….., jejejeje. Eso si que fue para morirse; y el de seguridad era un cachondo que debió viajar alguna vez a España, porque sabía decir (de aquella manera) paella, de puta madre y algo más que no recuerdo.
Llegamos a Asturias en un soleado día, pero poco más me acuerdo de ese día. Me acosté la siesta a las 17:00 horas y me desperté a las 10:00 del día siguiente.
A la vuelta del viaje, Almudena tuvo un detallazo conmigo: me regaló la botella de whisky que le tocó en aquel sorteo. Gracias Almu, esos detalles no se olvidan.
 
Antes de terminar, quiero agradecer a mi mujer, Nieves, toda la paciencia que tuvo cuando dediqué horas a la búsqueda de hoteles y aviones en lugar de estar con ella y sobre todo por no poner ningún reparo en que su marido (yo) se fuera una semanita de “foryou” con sus compis de la EOI de Luarca. Corazón rojo

Espero que os haya gustado y poner algún comentario si os apetece.
 
Links de interés:
http://www.eileandonancastle.com/visitor-information.htm
http://www.myspace.com/agardenofstrangeflowers
http://www.scotsman.com/

http://www.spiritofspeyside.com/index.php

http://www.bolsamania.com/cotizaciones/divisas.php
 
 
 
 
                                          
 
                                                         
                                          
 
 
 
 
 
 
                                                                  
 
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Ya van 5 años en Luarca y a seguir

Hola amigos
 
¡Cómo pasa el tiempo! Hace ya más de 5 años que aterrizamos en Luarca. Cuando llegamos no pensábamos cuánto tiempo estaríamos aquí; lo importante era "huir" de Madrid, donde el trabajo era fascinante pero la vida…..ufff. ¡Vaya mierda!. Además, a Gijón podríamos ir frecuentemente y en poco tiempo. El otro día salió una vacante para Gijón, y quien nos lo iba a decir ¡nos lo pensamos! No creo que pase destinado, pero da igual ¡nos lo pensamos!  y mucho. Tras 5 años trabajando y viviendo en la Villa Blanca de la Costa Verde uno va haciendo buenos amigos en Luarca, en Navia,… y cada vez da más pereza irse y volver a empezar. Y ¿por qué no quedarse aquí toda la vida? En Gijón está la familia, pero a veces no sabes si es mejor tenerla lejos o cerca, y los amigos, los buenos amigos, sabemos que están ahí para lo que haga falta y aunque nos vayamos a Gijón tampoco nos vamos a ver todos los días.
 
Lo bueno de estar en Luarca, a parte de que esto no es el Bronkx, es que no sólo conservamos a los amigos de siempre sino que hemos hechos otras buenas amistades: Fredi y Mou, Ángel y Ángeles, Héctor y Rebeca, Juanelo y Marta, Diego y Paula, Gonza y Lorena, Fran y Luisa, Ruli y Carmen, Javi "Taramundi" y Celia, Paco y Marian, Rafa y Lucia, Tojo, Javier y Teresa, Ángel y Mª Mar,… Seguro que omito a alguno, perdonad.
 
Los jueves, como era costumbre en Gijón, también solemos tomar la cervecita de rigor, esta vez yo sólo con nuevos amigos/as y compis de la EOI: Lupe, Elí, Almudena, Marisa, Sonia,…. ¿qué necesidad hay de irse si tenemos lo mejor de los dos sitios?
 
Llegamos dos y si nos vamos nos iremos cuatro. Las crias están creciendo aquí y la vida en el "pueblo" es ideal para tener nenos, cuando crezcan será otra cosa, pero ahora mismo disfrutan como no lo hace ningún niño de Gijón, con sus insectos y lagartijas en cajas, las tropecientas mil plantas de Deva, la inmensa casa que tenemos (aunque con tantos juguetes a veces se nos hace pequeña, como para ir a la de Gijón con dos habitaciones),…. Como veis, si no me cogen en Gijón no me voy a disgustar nada; pero seguro que echaremos alguna lagrimilla si nos tenemos que ir.
Un  saludo a  todos y hasta la próxima  Guiño
 
Marcos